martes, 27 de julio de 2010

Porcelana











La niña miró con profundo desagrado, los zapatos de charol que asfixiaban sus pies. Pasó las manos por la tela suave del vestido rosa, la enagua del mismo la hacia sentirse incomoda.

—Mamá… ¿Por qué tengo que vestirme así?

—Eres una niña hermosa— comentó distraídamente mientras buscaba un sombrero que combinase con todo el conjunto— delicada, de piel blanca. Igual a la muñeca de porcelana que te dio tu abuela.

—Me aterra esa muñeca.

—No digas tonterías. Ahora sonríe, pórtate bien, no te ensucies ni hables. Las niñas buenas hacen eso.

Las niñas buenas era la frase favorita de su madre. Bueno, la niña pensaba eso porque lo repetía incesantemente, como el zumbido de una mosca que no se puede aplastar.

Ella miró a los niños jugar, empujarse y gritar. Que envidia... tan libres como los pájaros.

En cambio, ella estaba condenada a sonreír, caminar derecha y no hablar.

A ser sencillamente idéntica a la muñeca sin vida que reposaba sobre su cama todos los días.

viernes, 23 de julio de 2010

Yo no quiero escribir sobre ti






















Es verdad, no deseo poner palabras por ti. Sé que eso te pone triste, malhumorado y que hace salir todos tus celos, más es la verdad... yo no quiero escribir sobre ti.
¿Sabes por qué? porque al hacerlo estaría olvidándote, poniéndote donde dejo los recuerdos, pondría limites a mi sentimiento.
¿Y sabes por qué otra razón? Porque quiero que esto dure para siempre, y nunca escribir la palabra fin...

jueves, 22 de julio de 2010

Ilusión

Era de verdad increíble. Ella apareció entre medio de la bruma, sonriente, hermosa, pero por sobre todo viva. Luego se desvaneció a los pocos segundos, siendo reemplazada por más visiones estrambóticas.
—Demonios— pensé— quizá debería dejar de inyectarme.